Con el paso de los años, es natural notar que la piel de la cara ya no es tan firme como solía ser. Aunque natural, este cambio puede llegar a impactar nuestra autoestima y seguridad.
Si bien la flacidez es un proceso esperado con el paso de la edad, hay factores que pueden acelerarlo y que, por fortuna, se pueden contrarrestar. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber.
¿Qué es la flacidez en la cara?
La flacidez facial es la pérdida de firmeza de la piel provocada principalmente por la disminución de dos proteínas estructurales: el colágeno (que aporta resistencia) y la elastina (que da elasticidad al tejido), así como el debilitamiento de los ligamentos de retención.
En la apariencia, se nota en la pérdida del óvalo facial, la caída de las mejillas y párpados o la aparición del doble mentón (papada).
Diferencia entre la flacidez facial y las arrugas
Como mencionamos, la flacidez es el descolgamiento de los tejidos por la pérdida de soporte interno. En cambio, las arrugas son surcos o quiebres que aparecen en la capa más externa de la piel (epidermis y dermis superficial).
Causas principales de la flacidez facial
La flacidez es un efecto natural de los cambios en la piel por el paso del tiempo. Sin embargo, hay otros factores que pueden generar envejecimiento prematuro. Te explicamos cada uno:
1. El proceso interno: biología y genética
- Pérdida de colágeno y elastina: A partir de los 25 o 30 años, la piel empieza a producir menos colágeno y elastina. Sin ellas, la piel se vuelve más propensa a colgar.
- Envejecimiento estructural: Con el tiempo, también perdemos densidad ósea y los compartimentos de grasa que dan volumen a las mejillas se desplazan por la gravedad.
- Genética: La biología es otro factor que influye en la calidad de las fibras y ligamentos que sostienen la piel y también en la capacidad de producción de colágeno y elastina.

2. Factores externos
Estos pueden acelerar el proceso de envejecimiento de la piel y la flacidez facial. Por ejemplo:
- El Sol (fotoenvejecimiento): Los rayos UV degradan el colágeno y la elastina. También llegan a inhibir los mecanismos de reparación de las células.
- Alimentos poco saludables: El exceso de azúcar, por ejemplo, provoca glicación, un proceso donde el azúcar se "pega" al colágeno y lo vuelve rígido y quebradizo.
- Estilo de vida: Fumar reduce el flujo sanguíneo, mientras que el estrés crónico y la falta de sueño elevan el cortisol, una hormona que degrada el colágeno.
- Efecto “yo-yo” y falta de ejercicio: Las subidas y bajadas bruscas de peso estiran la piel repetidamente, haciendo que pierda su capacidad de retracción.
Te recomendamos: Factor de protección solar, ¿cómo elegir el más adecuado para ti?
La edad y el género también influyen
Otros factores que influyen en cómo se presenta la flacidez en la cara tienen que ver con el paso de los años y el género:
Diferencias por edad
A los 30: La flacidez es casi imperceptible, pero comienza la “fuga” silenciosa de colágeno. Es el momento ideal para la prevención.
A los 40: Aparecen los primeros signos de laxitud (falta de firmeza), especialmente alrededor de los ojos y en el surco nasogeniano (la línea que va de la nariz a la boca).
A los 50 y más: Con la llegada de la menopausia en las mujeres, la caída de estrógenos acelera la pérdida de firmeza. La piel se siente más delgada y el óvalo facial pierde su forma.
Diferencias por género
En mujeres: Generalmente, tenemos una piel más fina. Los cambios hormonales (especialmente en la madurez) hacen que la flacidez sea más evidente y temprana, en comparación con los hombres.
En hombres: Tienen una piel un 20-25% más gruesa y con más colágeno. Sin embargo, cuando la flacidez aparece en ellos, suele ser más brusca y marcada debido a que tienen una mayor masa muscular y grasa facial que, al caer, es más notoria.

¿Cómo identificar la flacidez en el rostro? Síntomas y señales
Identificar falta de firmeza a los 30 o 40 años nos ayuda a actuar mediante cambios en el estilo de vida o con tratamientos con bioestimuladores de colágeno o PDRN, para lograr resultados mucho más naturales.
Estas son algunas señales en cada zona de la cara:
1. La mirada y la frente
- Párpados pesados: Sientes que el espacio para aplicar la sombra de ojos se ha reducido o que el párpado superior descansa sobre las pestañas.
- Cejas descendidas: La cola de la ceja se ve más baja, lo que da una apariencia de cansancio o tristeza permanente.
2. Pómulos y mejillas
- Pérdida de volumen: Las mejillas ya no se ven redondeadas y altas, sino que parecen “vaciarse” o desplazarse hacia abajo.
- Surco nasogeniano marcado: La línea que va desde las aletas de la nariz hasta la comisura de los labios se profundiza y la piel de la mejilla cae sobre ella.
- Líneas de marioneta: Aparecen pequeños surcos que bajan desde las comisuras de la boca hacia la barbilla.
3. El contorno facial
- Pérdida del óvalo facial: La línea de la mandíbula ya no es recta y definida; empieza a verse desdibujada o con pequeñas ondulaciones.
- Aparición del “jowl” o moflete: Se forma un pequeño exceso de piel colgante a los lados de la barbilla.
- Papada incipiente: La piel debajo del mentón pierde su tensión mecánica y se ve más flácida, independientemente de si hay grasa o no.
Auto-test rápido
Si tienes dudas, puedes realizar estas dos pruebas sencillas en casa:
Prueba de la pinza: Usa dos dedos y toma suavemente piel de tu mejilla y suéltala. Si la piel tarda más de un segundo en volver a su posición original de forma lisa, tu nivel de elastina está disminuyendo.
Prueba de la gravedad: Mírate en un espejo de mano estando de pie. Luego, acuéstate boca arriba y vuelve a mirarte. Si notas que tu rostro se ve mucho más "joven" o definido al estar acostada, es una señal clara de que la gravedad la está afectando.

¿Cómo prevenir la flacidez en la cara?
Aunque no es posible contrarrestar el paso del tiempo y su efecto en la piel, sí hay algunos hábitos diarios que pueden ayudar a prevenir su deterioro, como:
1. Protección solar
Usa protector solar de amplio espectro todos los días, incluso si está nublado o estás en interiores. Sin este paso, cualquier otro esfuerzo será en vano.
2. Alimentación sana
Lo que comes se refleja en la salud de tu piel. Se recomienda consumir:
- Antioxidantes: Frutos rojos, cítricos (vitamina C) y vegetales de hoja verde que ayudan a neutralizar los radicales libres.
- Proteínas de calidad: Son los nutrientes que el cuerpo necesita para reparar los tejidos de la piel y de otros órganos.
3. Hidratación suficiente
Bebe suficiente agua a lo largo del día, de acuerdo con tus actividades y el clima donde habitas.
4. Estilo de vida: descanso y aire puro
Evita el tabaco y el alcohol: Ambos reducen drásticamente la oxigenación de la piel y destruyen las reservas de vitamina C.
Sueño reparador: Es durante la noche cuando tu piel se regenera. La falta de sueño y el estrés elevan el cortisol que, a su vez, degrada el colágeno.
Ejercicio regular: Para mejorar la circulación. Eso ayuda a llevar nutrientes y oxígeno a tu piel, incluida la de tu cara.
5. Sé constante con tu skincare
Realiza una rutina simple, pero constante, para cuidar tu piel todos los días. Puedes incluir pasos básicos, como:
- Limpieza con productos suaves: que eliminen contaminantes, pero no sean agresivos con la barrera de la piel.
- Hidratación multinivel: Busca sueros con ácido hialurónico en diferentes pesos moleculares, para hidratar desde la superficie hasta las capas más profundas.
- Fortalecimiento de la barrera: El uso de productos con ceramidas y niacinamida ayuda a que la piel no pierda agua. Así lucirá más rellena y flexible.
- Masaje ascendente: Al aplicar tus productos, realiza movimientos suaves de abajo hacia arriba y del centro hacia afuera, para ayudar a desinflamar y definir el contorno.

Tratamientos y soluciones para la flacidez facial
Llegamos a la parte más esperada: ¿qué podemos hacer cuando la prevención ya no es suficiente? Existen diversos tratamientos y soluciones para la flacidez facial:
1. Productos dermocosméticos
Algunos ingredientes estimulan la producción de colágeno y elastina y protegen su degradación. Por ejemplo:
- Vitamina C: Antioxidante que protege el colágeno existente.
- Retinol: Renueva la piel y estimula la producción de fibras de sostén.
- Ácido hialurónico: Retiene agua para dar volumen y elasticidad.
- Péptidos: Estimulan el colágeno y la elastina.
Te sugerimos leer: Retinol, ¿con qué ingredientes lo puedes mezclar y con cuáles no?
2. Tratamientos médico-estéticos
- Radiofrecuencia y Ultrasonido (HIFU): Utilizan calor para contraer las fibras de colágeno viejas y fabricar nuevas.
- Inductores de colágeno: Sustancias como la hidroxiapatita de calcio que se inyectan para crear una malla de soporte natural.
- Hilos tensores: Se utilizan suturas biocompatibles para crear un efecto de elevación mecánica inmediata.
- Mesoterapia: Microinyecciones de vitaminas y aminoácidos para nutrir la piel desde dentro.
3. El papel innovador del PDRN
Hay un ingrediente que está revolucionando el skincare médico: es el PDRN (Polidesoxirribonucleótido), disponible en productos tópicos y en tratamientos inyectables por médicos estéticos.
¿Qué es? Son moléculas extraídas del ADN del salmón que guardan una enorme similitud con el ADN humano. Los estudios clínicos demuestran que aceleran la cicatrización y aumentan la síntesis de colágeno, por lo que es una opción segura y biocompatible.
¿Cómo funciona? A diferencia de un relleno que solo ocupa espacio, el PDRN es un bio-regenerador, lo que quiere decir que activa los receptores celulares para que la propia piel repare sus tejidos dañados.
Beneficios: Mejora drásticamente la elasticidad, hidrata profundamente y tiene un potente efecto antiinflamatorio.
Conoce los tratamientos intensivos de firmeza con PDRN, disponibles en NEED Beauty.

¿Qué solución elegir?
En esta tabla comparativa puedes distinguir mejor las diferencias:
|
Soluciones no invasivas (tratamientos tópicos) |
Procedimientos médicos (inyectables/cirugías) |
|
Actúan en la superficie (epidermis). |
Actúan en las capas profundas (dermis y SMAS). |
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Resultados progresivos y preventivos. |
Resultados más rápidos y visibles. |
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Requieren meses de uso diario. |
Se realizan en sesiones espaciadas (meses o años). |
|
Ideales para mantener la salud cutánea. |
Ideales para corregir el descolgamiento real. |
Mantén tu piel firme y saludable
La flacidez facial es un proceso natural, pero también hay otros factores que pueden desencadenarla. Son precisamente esas causas las que pueden contrarrestarse con tratamientos tópicos y estilo de vida.
Como vimos, puedes mejorar la elasticidad y firmeza de tu piel con hábitos saludables y protección solar diaria, combinada con la potencia regeneradora de activos como el PDRN, que puedes encontrar en la tienda de NEED Beauty.
No es posible detener el tiempo, pero sí puedes darle a tu piel los nutrientes necesarios para que se mantenga firme, luminosa y, sobre todo, saludable.







