El invierno está lleno de magia en muchos aspectos, pero cuando se trata de la piel, el ambiente seco de la estación desequilibra la humedad de su barrera y, por eso, es común que muestre signos de tirantez, resequedad o mayor sensibilidad.
Por eso, durante estos meses, lo mejor es adaptar tu rutina de skincare con ajustes estratégicos que te ayuden a mantener tu rostro luminoso, suave y confortable. En este post te decimos cómo transformar tu ritual.
Conozcamos qué es la barrera cutánea
Para responder a las necesidades de la piel en invierno, primero vamos a entender cómo funciona su sistema de defensa:
A la capa más externa de la piel se le conoce como barrera cutánea, la cual se compone de células ricas en proteínas, lípidos (aceites) intercelulares, células muertas, y un microbioma (organismos que actúan como escudo protector).
Las funciones principales de esta barrera son:
- Bloquear agentes externos (microorganismos, bacterias, virus, contaminantes, químicos, etcétera) que pueden dañar las capas internas.
- Mantener el agua necesaria (hidratación) para estar flexible y saludable.
- Sellar la humedad (humectación) mediante aceites naturales que evitan la evaporación del agua contenida en la piel.
- Regula la temperatura corporal ante climas extremos de frío y calor o baja humedad.
- También protege al organismo de agresiones físicas, porque actúa como amortiguador de golpes, roces y presión.
¿Por qué la piel cambia en invierno?
En cualquier estación, los factores externos influyen en la salud y bienestar de la piel; sin embargo, cuando es invierno, las condiciones ambientales son menos amigables con su barrera:
- El frío y el viento aceleran el proceso de evaporación de agua. Eso se conoce como pérdida de agua transepidérmica (TEWL) que deja la barrera cutánea más vulnerable y sensible.
- Los sistemas de calefacción (radiadores, aire acondicionado y chimeneas) reducen la humedad ambiental y eso también acelera la pérdida de agua de la piel.
- Bañarse con agua caliente, que es una práctica que incrementa con el frío, remueve los aceites naturales de la piel (barrera lipídica). Al quitar esa protección natural, la piel queda seca y reactiva.

Pasos esenciales de una rutina de skincare en invierno
¡Vamos a la parte práctica! La meta de esta rutina es “blindar” la barrera cutánea de los factores externos.
1.- Limpieza suave con el foco en retirar impurezas sin dañar la barrera.
Para eso, busca un limpiador libre de sulfatos, ya que esos detergentes eliminan la suciedad, pero también acaban con los aceites naturales de la piel. Algunas presentaciones recomendadas son:
- Leches limpiadoras (Cleansing Milks): son suaves y cremosas. Limpian de forma suave las impurezas, sin agredir la barrera, por lo que dejan una sensación de confort.
- Aceites limpiadores (Cleansing Oils): ayudan a remover el maquillaje y el protector solar, sin resecar la piel. Son recomendables como primer paso en una doble limpieza.
- Geles limpiadores sin sulfatos: que también previenen irritación y alergias, debido a que hidratan y calman la barrera cutánea.
Consejo adicional: Usa siempre agua tibia. Como mencionamos, el agua caliente que también puede dejar sensible tu piel.
2. Modera la exfoliación para renovar sin dañar
Si tu piel se siente seca o áspera, puede deberse a una acumulación excesiva de células muertas que impiden la correcta absorción de los productos hidratantes y humectantes del skincare.
Por eso, la exfoliación es necesaria para la renovación celular, que ayuda a tener una piel más luminosa y menos opaca. Lo importante en el invierno es hacerlo con moderación y ser más selectiva con los productos usados.
Por ejemplo, puedes hacerlo una vez a la semana, considerando lo siguiente:
- Da prioridad a la exfoliación química suave: busca fórmulas a base de Ácido Láctico (AHA), que es hidratante, o de Vitamina C, que tiene un efecto suave para eliminar células muertas y es antioxidante.
- Prueba la exfoliación enzimática: productos que contienen enzimas de frutas (como papaya o piña) que ayudan a “digerir” las células muertas para retirarlas de forma suave.
- Evita la exfoliación física que se hace con productos que contienen gránulos ásperos o microperlas porque, al frotarlos con la piel, pueden causar pequeñas heridas e irritación.
Un buen indicador después de la exfoliación es que tu piel queda lisa, pero con buena sensación flexible y suave; en cambio, si sientes ardor, enrojecimiento o tirantez, debes reducir la frecuencia o cambiar el producto.

3. Aplica tónicos que hidraten
En un skincare invernal, el tónico tiene la función de restaurar el pH después de la limpieza y aportar una capa de hidratación antes del sérum, lo que ayuda a contrarrestar el impacto de la sequedad ambiental.
Busca tónicos libres de alcohol y ricos en activos humectantes y calmantes como el ácido hialurónico (que atrae y retiene agua), la alantoína (que mitiga el enrojecimiento e irritación causados por el frío y el viento) y extractos botánicos que fortalezcan la barrera.
Prueba la siguiente técnica: vierte unas pocas gotas en la palma de tus manos, y aplícalo con suaves toques o presiones sobre todo tu rostro para mejorar su absorción.
4. Sérums para una nutrición concentrada
Cuando la piel está limpia y tonificada, es momento de aplicar una alta concentración de ingredientes activos, a través de un sérum de hidratación profunda y protección antioxidante. Por ejemplo:
- Un sérum con Ácido Hialurónico ayuda a retener la humedad en las capas más profundas de la piel y dar un efecto de relleno.
- Por otro lado, los productos con Vitamina C combaten el estrés oxidativo que se genera con el frío y la calefacción.
- La vitamina E y la Niacinamida (vitamina B3) tienen un efecto calmante que reduce el enrojecimiento y ayuda a la piel a producir lípidos que fortalecen la barrera protectora.
De hecho, puedes aplicar 2 sérums, cuidando de que sea primero el de textura más ligera y, una vez que se haya absorbido, el que es más denso.

5. Humectación para sellar la hidratación
En verano, preferimos texturas ligeras, como geles o lociones; pero en invierno se hacen más necesarias las cremas emolientes que funcionan como un escudo para evitar que la hidratación se evapore por el ambiente seco.
Si tu piel es grasa o con acné, cuida de no aplicar ingredientes comedogénicos que puedan bloquear los poros.
Si tu piel es normal a seca, puedes usar sin problema texturas densas nutritivas en forma de cremas o ungüentos, especialmente cuando contienen ceramidas, aceites vegetales (almendras, jojoba) o manteca de karité.
Te recomendamos aplicar la crema hidratante, mediante un suave masaje ascendente, asegurándote de cubrir las zonas más expuestas al viento, al sol y al frío.
6. Protección solar, ¡imprescindible!
Aunque en invierno los días son más cortos y es común que el sol parezca débil, la radiación solar sigue siendo un factor dañino; por eso la protección solar es imprescindible.
Las recomendaciones en este paso del skincare son:
- Utiliza siempre un bloqueador de amplio espectro, con un FPS 30 o superior.
- Busca protectores solares que estén enriquecidos con ingredientes hidratantes y nutritivos.
- Aplícalo como último paso de tu rutina matutina, todos los días, incluso si vas a pasar la mayor parte del tiempo en interiores.
¿Cómo leer la etiqueta del protector solar? Guía NEED Beauty
7. Cuidados extra
Además de los pasos anteriores, hay algunas medidas adicionales con las que puedes complementar. Por ejemplo:
- Mascarillas nutritivas ricas en lípidos, hidratantes y humectantes.
- Contorno de ojos para proteger una de las zonas con piel más delgada.
- Bálsamo labial nutritivo, humectante y oclusivo para evitar grietas y resequedad.

Acotación para algunos tipos de piel
Si tienes piel sensible, grasa, con tendencia al acné, o sufres de rosácea o dermatitis, recuerda adaptar estos pasos con mayor cuidado.
En cualquiera de los casos, o si tu piel está en tratamiento, consulta siempre a tu dermatólogo antes de integrar un ingrediente nuevo. Es la mejor forma de cuidar tu piel sin saturarla.
Te sugerimos leer: Niacinamida: ¿qué es, para qué sirve y cómo incluirla en tu rutina?
Recomendaciones de NEED Beauty para tu skincare de invierno
1. Advanced Snail 96 Mucin Power Essence de COSRX
Sérum/Tónico Hidratante con 96% de Mucina de Caracol. Aporta hidratación profunda, repara el daño celular y calma la irritación. La mucina es conocida por ayudar a reconstruir y fortalecer la barrera cutánea.

2. Tizo 2 SPF 40 - sin color
Protector solar mineral de amplio espectro con FPS 40 y sin color. Provee buena defensa contra los rayos UVA. Su fórmula mineral es gentil con las pieles sensibles.

3. Skin1004 Madagascar Centella ampoule Kit
Kit de mini sueros que tienen como ingrediente estrella la Centella Asiática (Cica), que es un potente activo que calma el enrojecimiento, reduce la inflamación y es fundamental para la reparación de la barrera cutánea dañada por el frío.

4. Biodance Hydro Cera-nol Real Deep Mask Kit
Mascarilla que contiene ceramidas y ácido hialurónico (Hydro). Ideal para un boost semanal. La combinación de ceramidas y agentes hidratantes reconstruye la barrera cutánea, nutriendo intensamente la piel y sellando la humedad.

5. Total Protection Color Balm SPF 50 de Colorescience
Bálsamo labial con color que además ofrece FPS 50, que ofrece humectación oclusiva para prevenir grietas y protección solar en la delicada piel de los labios, para prevenir el envejecimiento en esta zona.

En resumen…
Como vimos a lo largo del texto, transformar tu rutina de skincare para el cuidado invernal es poner mayor enfoque en la defensa y reparación de la barrera cutánea:
- Cambiar los limpiadores agresivos por leches o bálsamos suaves.
- Reducir la frecuencia de la exfoliación y elegir productos suaves.
- Añadir tónicos y sérums para hidratar profundamente.
- Sellar esa humedad con cremas ricas en Ceramidas y emolientes.
- No olvidar el protector solar FPS 30+ de amplio espectro para combatir los rayos UVA.
La piel es un órgano hecho para protegernos, pero necesita nuestra ayuda para enfrentar el estrés ambiental de la temporada. Te invitamos a conocer el catálogo completo de NEED Beauty y descubrir múltiples opciones para el cuidado de tu piel en invierno.








